¡¡¡
EL “Filioque” !!!
TEXTO
DE LA DECLARACION SOBRE EL “Filioque” ADOPTADA POR LA CONSULTA
ORTODOXO-CATOLICA NORTEAMERICANA
El
25 de octubre han cocluido las Consultas Teológicas Ortodoxo-Católicas
Norteamericanas,” que durante cuatro años han estudiado la cuestión del
“Filioque.” Se ha llegado a adoptar un texto de acuerdo en esta difícil
cuestion, que ha dividido la Cristiandad por tantos siglos. Se consiguió llegar
a este acuerdo tan importante durante la sexagésima quinta reunión consultativa,
que tuvo lugar en el Colegio de San Pablo de Wasington, DC, bajo la presidencia
compartida del Metropolitano Máximos de la Metropoli Ortodoxa Griega de
Pittsbugh y el Arzobispo Católico Pilarczyk de Cincinaty.
La
versión original del Credo que la mayoría de las iglesias cristianas
aceptan como norma de la Fé data del Primer Concilio de Constantinopla, en 381
A.D. y ha sido usado por los cristianos ortodoxos desde aquella fecha. Hacia el
final del Credo declara que el Espíritu Santo “procede del Padre.”
La palabra Filioque (“y del Hijo”) fue añadida en la versión
latina de este Credo que se usaba en Occidente, así que la frase, como es más
conocida en el Oeste, dice que el Espíritu Santo “procede del Padre y del
Hijo.” Esta modificación aparece en algunas áreas del Oeste de Europa tan
pronto como en el siglo VI, aunque Roma no lo aceptó hasta el siglo XI. Este
cambio en el texto del Credo, y las subyacentes variaciones en la
comprehension de origen y procesión del Espíritu Santo, dentro de la Trinidad,
han sido causa, por muchos siglos, de la separación entre Católico Latinos y
Ortodoxos. La duración de las consultas, que han estudiado esta cuestión en
Norteamérica, se ha extendido por cuatro años, desde 1999, con la esperanza de
llegar a dar a luz un un acuerdo, y la publicación de una declaración en
común.
El
texto de la declaración, con un contenido de diez mil palabras, se titula “El
Filioque: Question que divide a la Iglesia” se distribuye en tres secciones
mayores. La primera, “El Espiritu Santo según la Sagrad Escritura,”
sumariza las referencias a cerca del Espíritu Santo tanto en el Antiguo como en
el Nuevo Testamentos. La segunda sección, más larga, “Consideraciones
Históricas,” presenta una vista general de los orígenes de las dos
tradiciones sobre la procedencia del Espíritu y el proceso lento, por el cual la
adición del Filioque fue teniendo efecto progresivo en Occidente. También
muestra cómo esta cuestión de teología Trinitaria se entrelazó con disputas a
cerca de la jurisdicción y primacía Papales; también examina los recientes
progresos de la Iglesia Católica que miran hacia una mayor percepción del
carácter normativo y único de la versión original griega del Credo, como
expresión de la Fé que une el Este Ortodoxo y el Oeste Católico. Y la sección
tercera, “Reflexiones Teológicas,” pone énfasis en nuestra habilidad
limitada para hablar de la vida interior de Dios; llama la atención sobre el
tipo caricaricaturesco adoptado por las dos partes en discusión, en relación a
la posición opuesta, y presenta un lista de los puntos de acuerdo entre las dos
tradiciones. Entonces explora las diferencias que han surgido sobre terminología
e identifica las divergencias, tanto teológicas como eclesiológicas, que han
aparecido a través de los siglos.
En
una sección final se sugieren ocho recomendaciones a los miembros y obispos de
ambas Iglesias. Se recomienda que se entre en un diálogo serio, cuidadoso y
fervoroso sobre el origen y persona del Espíritu Santo. También propone que
en el futuro, tanto los Católicos
como los Ortodoxos, se abstengan de rotularse como herétical la tradidión del
otro en este asunto. Y, además, que los teólogos de las dos tradiciones
hagan clara distinción entre la divinidad del Espíritu y la manera del origen
del Mismo, la cual todavía aguarda por una completa y final resolución
ecuménica. El texto apremia a los teólogos el distinguir, en tanto como sea
posible, las cuestiones teológicas del origen del Espíritu Santo de las
cuestiones eclesiológicas, y sugiere que en lo sucesivo se tenga en cuenta el
grado de los concilios que, en cada Iglesia, tuvieron lugar después de los siete
Concilios Ecuménicos del primer milenio. Y, finamente, en vista de que el
Vaticano ha afirmado el valor dogmático normativo e irrevocable del
Credo del 381 A.D. en su versión original griega, la Consultación
recomienda que la Iglesia Católica use el mismo texto (sin la adición del
Filioque) cuando se hagan traducciones de tal Credo para el uso
catequétical y litúrgico, y declara que el anathema pronunciado por
el Concilio Segundo de Lyon, contra los que niegan que el Spíritu procede eternamente del Padre y del
Hijo, no es pertinente.
Los
miembros presentes en esta reunión dedicaron tiempo a examinar los desarroyos
más principales en la vida de sus Iglesias. Entre ellos fueron el seminario de
estudio del Ministerio Petrino que tuvo lugar en el Vaticano durante mayo de
este año; la concesión de Autonomía a la Archidiócesis Norteamericana del
Patriarcado de Antioquía; el Congreso Orientale Lumen celebrado en
Wasington, DC, durante el último junio; la reciente Asamblea Patriarcal de la
Iglesia Maronita Católica; la presencia de una delegación del Patriarcado
Ecuménico en Roma, también el último junio para la celebración de la fiesta de
los Santos Pedro y Pablo, presidida por el Arzobispo Dimitrios de América; el
seminario patronado por Pro Oriente a cerca de la unión de los Ortodoxos
de Transylvania con Roma en Clui, Rumanía, el último mes de julio; la respuesta
de Fé y Orden a la encíclica Ut Unum Sint; las declaraciones de
las dos Iglesias sobre matrimonios del mismo sexo; y el reciente
encuentro del Joint Committee of Orthodox and Catholic Bishops, en
Baltimore.
La
sexagesimo sexta reunión de Consulta está fijada para el 1 de junio de 2004, en
Holy Cross Greek Orthodox School of Theology, en Brookline, Massachusetts, y la
sexagésimo séptima durante el 21 al 23 de octubre de 2004.
La
Consulta Ortodoxo-Católica Norteamericana de Teología está patrozinada
conjuntamente por la Standing Conference of Canonical Orthodox Bishops of the
Americas (SCOBA), por Bishops Committee for Ecumanical and Interreligious
Affairs de la USCCB, y
Canadian Conference of CatholicBishops. Desde su establecimiento
en 1965, la Consulta ha dado veintidos declaraciones sobre distintas materias.
Todos estos textos se pueden encontrar en http://www.usccb.org/seia/dialogues.htm.
En
adición a los dos co-presidentes, los miembros ortodoxos de la consulta incluyen
a los siguientes: P. Thomas FitzGerald (Secretario), Arzobispo Peter de New
York, P.Nicolás Apóstola, Prof. Susana Ashbrook Harvey, P Jaime Dutko, Prof Paul
Meyendorff, P. Alexander Golitzin, P Emmanuel Gratsias, Dr. Robert Haddad, P.
Paul Schnierla, P. Robert Stephanopoulos, y Obispo Dimitrios of Xanthos, General
Secretary de SCOBA. Los miembros Católicos son P. Brian Daley S.J. (Secretary),
MSGR. Frederick McManus, Prof. Thomas Bird, P Peter Galadza, Msgr. John D.
Faris, P. John Galvin, Hermana Jean Goulet C.S.C., P. Sidney Griffith S.T.,
P.John Long S.J., P. David Petras, Prof. Robin Darling Young, y P. Ronald
Roberson C.S.P.
GREEK ORTHODOX
ARCHDIOCESE OF AMERICA http://www.goarch.org/
Traducción
Ó
http://www.orthodox-christian-comment.co.uk/